R.I.P. Brangelina: una marca sin producto para los Millennials

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Brangelina en su esplendor: True Love

La difunta Brangelina es un ejemplo de que las marcas son más importantes que nunca.

Brangelina se ha comportado en estos 10 años como una auténtica supermarca (Ueberbrand) con una misión (ayudar a los que no tienen -por cierto, ¿alguien se imagina a una Kardashian haciendo de Enviada de la ONU para los Refugiados?); con una dimensión mítica (a cargo de “Producciones Hollywood”); y que al mismo tiempo ha resultado auténtica (Brad y Angelina son personas que se toman en serio sus vidas, a diferencia de las Kardashian).

Pero, ¡ay!, vivimos en un mundo VUCA, presidido por la volatilidad, y la marca Brangelina se ha esfumado casi sin previo aviso. El público quería más relato. Los propietarios de la marca querían alguna otra cosa.

Qué penita… ¿pero por qué Angelina Jolie y Brad Pitt se convirtieron en una supermarca en el vaporoso mundo de las celebrities? Para empezar está lo obvio: guapos, sexy, ricos, cool y buenrollistas.

Pero hay más: Brad y Angelina han representado una relación presidida por el reconocimiento. Una relación entre iguales, en el que cada uno importa al otro.

El reconocimiento es el bien más preciado por los Millennials.

Efectivamente, para los Millennials el obtener el reconocimiento es clave. Sus redes de contactos son mucho más amplias y más fluidas que en las generaciones anteriores: es clave otorgar y obtener reconocimiento para lograr la aceptación y la cohesión, y consolidar una buena red de soporte.

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Además, el reconocimiento mutuo, la proximidad, es el principal elemento de confianza entre los Millennials (“te conozco, me fío de tí”).

Cada generación eleva sus propios héroes e iconos, que ayudan a construir la identidad colectiva representando los valores compartidos. La marca Brangelina, aunque compuesta por dos Generación X, ha representado una relación entre iguales, y por ello ha sido adoptada por los Millennials.

Sólo basta comparar las miradas de Brangelina con las miradas que se cruzaban Hillary y Bill (Clinton) el día de la boda, para entender por qué la marca Brangelina funciona entre los Millennials, y la marca Clinton, no.

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Esplendor en la hierba: True Love?

Todo esto, Marcas y Millennials, viene porque compartiendo mesa con el interesantísimo Marius Robles, founder de ReImagine Food, y los amigos de Quelcom+, salió una vez más el tema de las marcas: ¿cada vez son más relevantes? ¿o cada vez son menos relevantes?

Es indiscutible que en la era del consumidor informado, y del “todo a un clic de distancia”, el comprador toma decisiones más racionales, relacionadas con la funcionalidad (“qué necesito”, “qué voy a obtener”), y con la eficiencia (“qué relación calidad-precio”). La marca pierde peso como referente de seguridad para el comprador, respecto de un mundo en el que había menos alternativas, y menos información disponible acerca de las alternativas. Se trata de un cambio adaptativo: “es fácil comparar A con B, y aprovecho la facilidad para tomar una decisión de compra informada”.

Pero, ¡ay!, vivimos en un mundo VUCA, presidido por la ambigüedad, y encontramos sólidos ejemplos en favor de una afirmación y de su contrario.

Las marcas son cada vez más necesarias, y menos suficientes.

Quizá las marcas son cada vez más necesarias, y al mismo tiempo menos suficientes.

Las marcas son cada vez más necesarias

Los Millennials, una generación de héroes definidos por Strauss-Howe, necesitan refundar el mundo en crisis que les hemos dejado, y para ello apuestan por esfuerzos colectivos inspirados en causas. Y necesitan referentes e iconos que encarnen y representen esos valores, que les ayuden a reforzar su identidad generacional y ganar cohesión.

Por ello prefieren marcas auténticas, transparentes, con visión y misión, con valores compartidos, que les representan como generación.

A nivel personal, estas señas identitarias ayudan a la definición del individuo en un contexto, aportando seguridad esencial.

Por eso las marcas que apuestan genuinamente por valores alineados con los Millennials, y actúan de forma consistente con ellos, reciben su favor.

Por esta razón las marcas, menos marcas, pero con más substancia y relato, son cada vez más necesarias.

Las marcas son cada vez menos suficientes

Y al mismo tiempo, por grande que sea la causa, si la marca no responde a una necesidad o deseo de manera eficiente, tiene pocas (o ninguna) posibilidades. Vivimos un tiempo de innovación disruptiva generalizada. Nuevas respuestas, a nuevas necesidades, o respuestas mucho más eficientes, a viejas y vigentes necesidades, se abren paso a enorme velocidad y ganan el favor del público. No hay marca que resista, por sí sola, si la propuesta que alberga no se adapta a lo que se requiere o se necesita (¿quién se acuerda de Blackberry, de Palm, de La Vaca que Ríe, o de El Caserío “me fío”?).

Por esta razón la marca, por sí misma, es cada vez menos suficiente.

Entonces, ¿en qué quedamos?

¡Ay!, vivimos en un mundo VUCA, presidido por la complejidad, y así las cosas, toca un esfuerzo doble para mantenerse adelante. El mundo no es de los marketers, tampoco de los emprendedores. Sólo los que saben aunar propuesta, relato y valores, tienen el ticket para competir por las primeras posiciones.

Para los Millennials, las marcas son tan importantes que hasta pueden abrazar una marca como Brangelina, sin productos que ofrecer, sólo (y nada menos) referentes de vida: un par de personas a quienes las cosas se les dan en general bastante bien, pero que por su naturaleza humana, también se caen, se hacen daño, se levantan, y continúan caminando.

Balkans Media Open Days

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We need less followers and more leaders.

Jovana Petkovska (CEED Macedonia) chatted with Tomas Mata and Carlos Perez on entrepreneurship and innovation, during the Open Media Days (July 2016).

Jovana. You have worked as a top executive and management consultant in several companies and based on your experience you have quite to tell. How do you manage to pass your knowledge on others, and how do you retain their attention?

Carlos. I share knowledge I feel passionate for. Passion is a contagious disease.

Method is key to explain facts, concepts, ideas in a structured way, and adapted to your audience. Use examples… the more the better.

I always try to explain why, help others to dig into facts and look for insights in their own way. When you understand the “why”, you remember the “what” and “what for”.

And freedom’s people is essential to adapt the ideas to their own views and preferences. To make decisions, mistakes and learn on the way. Everyone needs to practice, and there is no practice without mistakes.

True learning and innovation comes from personal experience and experimentation. Without freedom there is no true learning.

Jovana. Are people nowadays ready to accept something new? Are young people more inclined toward innovation?

Carlos. Kids are entrepreneurs. They learn and advance through play.

Education places rules and protocols above everything else, but this is changing.

Millennials have to lead Humanity to a better way of producing and distributing wealth.

We need less followers and more leaders.

This is the biggest challenge the Humanity has ever faced.

Education is under review everywhere. We need to help kids reach adulthood without loosing their natural willingness to innovate.

Jovana. As expert in social media, how can entrepreneurs use them for building a business?

We are 7.4 billions souls, and the noise produced by all talking all the time is unbearable. We need feedback from the others, reassuring that our lives, as individuals are not a spare. That we matter. Each one of us. Selfies shows us how important this need is for everyone.

So, if you want someone else to listen to you, first listen to him/her, in a genuine way.

Entrepreneurs are tenacious, hardworking courageous people who are not afraid of failure.

Mejora tus decisiones: Piensa en otro idioma

Según la evidencia creciente, las personas toman decisiones diferentes cuando se enfrentan a un mismo dilema, pero piensan en un idioma distinto del idioma materno. Cuando utilizamos un idioma diferente para tomar la decisión, esta decisión está menos influida por factores emocionales o por condicionamientos morales.

Pensar y decidir qué hacer, en otro idioma, ayuda a tomar mejores decisiones, menos condicionadas por nuestras emociones o por nuestros prejuicios morales.

Parece, por tanto, que en el mundo actual, dominado por la complejidad y la incertidumbre (el mundo VUCA), utilizar otro idioma para pensar y decidir nos ayudará a tomar decisiones menos condicionadas por la aversión al riesgo.

O en procesos de innovación, especialmente si estamos explorando innovaciones disruptivas, utilizar otro idioma puede ayudarnos a pensar en clave global, menos condicionados por el marco cultural y moral que define nuestro grupo o localidad.

Sayuri Hayakawa, psicólogo de la Universidad de Chicago, y Albert Costa, del Centre for Brain and Cognition de la UPF (Barcelona), han desarrollado diversos estudios, que incluyen el clásico dilema del tranvía. En los estudios realizados, los participantes debían resolver el dilema y tomar una decisión utilizando un idioma distinto del idioma materno.

En los estudios (Using a Foreign Language Changes Our Choices), se comprueba que un porcentaje substancial de participantes toman decisiones valorando de forma menos asimétrica los beneficios y los riesgos. En general se observa un comportamiento que parece menos condicionado por factores emocionales como la aversión al riesgo, o por factores culturales morales, cuando realizan el proceso de análisis y decisión en un idioma diferente de su idioma materno.

Incrementa tu potencial: innovación disruptiva

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